Hoje foi o 4º dia em África. Saímos de Mhamid bastante cedo, para fazer os quase 600 kilometros que nos levavam até Assa.
Os primeiros 250 kilómetros eram uma etapa do Dakar e tinham como ponto principal, o Iriki Salt Lake, um lago salgado seco no meio do deserto, onde se podiam alcançar velocidades bastante elevadas. De Mhamid até ao Lago eram tudo pistas com muita areia, bastante técnico, com muitos saltos. Conseguimos passar mas sem antes deixar lá o Ar Condicionado num dos saltos. Aparentemente ao aterrar devemos ter rebentado o reservatório. Era um percurso extremamente duro, principalmente para as motas que estavam constantemente no chão.
A parte pior era desde o final do lago salgado até à estrada de alcatrão. Aproximadamente 50 kilómetros que devemos ter feito em mais de 3 horas. Muita pedra solta, rios secos e muitos saltos. Os rios secos apareciam de repente e era preciso ir bastante atento para não cair. Deu para perceber o porquê do acidente do Carlos Sainz no Dakar de 2009. Os rios eram extremamente complicados de atravessar, pois quer a descida quer a subida eram bastante a pique. Conseguimos dobrar a bola de reboque numa das subidas.
Na primeira aldeia que passámos, procuramos uma oficina pois também tínhamos dobrado uma jante. Conseguimos arranjar a jante, mas não o ar condicionado. Temos a direcção completamente desalinhada e os pneus desfeitos depois de tanta pedra. Decididamente não trouxemos os pneus indicados
Desde ai, foram mais 250 kilómetros até Assa, sempre por estrada asfaltada. Supostamente a noite era no “Hotel Quechua”, mas devido ao forte vento que se fazia sentir, decidimos procurar um Hotel. Conseguimos encontrar um (o único que havia!!!) a cerca de 30 kilómetros do Bivouac. Foi uma sorte pois o Hotel só tinha 9 quartos e quando estávamos a fazer a nossa reserva, chegou uma pessoa da equipa da Sandlander que reservou todos os que ainda estavam disponíveis.
Depois de reservar o quarto fomos até ao Bivouac ver se encontrávamos o Andrew (quem está a organizar a viagem até Bamako) onde aproveitámos para jantar, como se pode ver pelas fotografias. Depois de muito esperar sem que o Andrew chegasse, decidimos regressar ao Hotel para descansar. Com o vento que está, imagino que amanhã mais de um vai acordar uns metros mais ao lado…
Ainda não tomamos qualquer decisão sobre se vamos ou não a Bamako. Não têm havido mais desenvolvimentos e vamos esperar até à reunião de dia 25 no Hotel em Dakhla.
Hoy es nuestro 4º día en África. Salimos de Mhamid bastante pronto con destino a Assa, que está a unos 600 kilometros de distancia.
Los 250 primeros kilómetros eran una etapa del Dakar y tenían como punto principal el Iriki Salt Lake, un lago salado ya seco, que está en el medio del desierto y donde se podía llegar a una velocidad bastante elevada dada la perfección del suelo. Desde Mhamid hasta el Lago eran pistas con muchissima arena, muy técnicas y con muchos saltos. Lo hemos hecho bien, pero en algún salto un poco más fuerte nos hemos cargado el aire acondicionado. La etapa hasta el lago era muy dura, en especial para las motos que han tenido muchas caídas.
La parte peor y más difícil era que nos llevaba desde el lago hasta la carretera asfaltada. Unos 50 kilómetros que hemos tardado casi 3 horas en hacer. Mucha piedra, muchos ríos secos y bastantes saltos. Los ríos nos aparecían de repente y había que estar bastante atento para no caerse en ellos. Te acabas por dar cuenta y entender el porqué del accidente de Carlos Sainz en el Dakar de 2009. Los ríos eran extremadamente complicados de cruzar debido a la altura de la bajada y de la subida. En alguna nos habremos cargado la bola de remolque.
En la primera población que hemos cruzado hemos buscado un taller. En uno de los saltos también habíamos doblado una llanta. La hemos podido arreglar, pero no el aire acondicionado... La dirección la tenemos fatal y los neumáticos dan pena, después de tanta piedra. La verdad es que no hemos traído los neumáticos adecuados.
Solucionado que estaba el problema de la llanta, teníamos 250 kilómetros hasta Assa, siempre por carretera. Se suponía que hoy era noche de “Hotel Quechua”, pero teniendo en cuenta el fuerte viento que hacia nos hemos decidido por buscar un Hotel. Lo hemos encontrado (el único que había!), a unos 30 kilómetros del Bivouac. Hemos tenido suerte pues el hotel solamente tenía 9 habitaciones y mientras reservábamos la nuestra ha llegado una persona del equipo de Sandlander para reservar todas las que quedaban disponibles.
Ya con la habitación reservada nos fuimos hasta el Bivouac para intentar localizar a Andrew (él que está organizando el viaje hasta Bamako) y ahí hemos cenado, como lo podéis confirmar en las fotos. Después de mucho esperar, sin que llegara Andrew, nos hemos ido al Hotel a descansar. Teniendo en cuenta el viento que hace, me da a mí que mañana más de uno se va a despertar un par de metros más lejos…
Todavía no hemos tomado la decisión de ir hasta Bamako. No hay ninguna novedad y seguimos esperando a la reunión del día 25 en el Hotel de Dakhla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario